Cuenta la historia que en el año 1325 estaba Jerez sitiada por los benamires y dispersadas las huestes jerezanas las pocas que había en la ciudad entraron para protegerse por La Puerta Real de la antigua muralla. Angustiados por el asedio que les esperaba clamaron “Señora remédianos”. Al desprenderse parte del muro quedó al aire libre una oquedad con la imagen de una Virgen, a la cual se le puso la advocación de los Remedios.
Al lado de la iglesia
se encuentra la capilla El Señor de la
Puerta Real entre la Plaza de El Arenal y la Plaza de la Yerba, se remonta a
tiempos de la Reconquista.
El exvoto en Jerez es la ofrenda hecha a la divinidad de una promesa en agradecimiento de un favor recibido.
Consiste en un objeto que se cuelga en la pared o en el techo de dicha capilla.