CIERRA EL PENÚLTIMO
QUIOSCO DE JEREZ
La vida es un
continuo cambio de posturas. Ayer cuando la ciática no nos daba la lata
comprábamos el periódico en el quiosco de Alfonso Nieto en la calle Corredera.
Nos hacía gracia los golpes que daba sobre el mostrador el señor Alfonso
mientras nos sellaba las quinielas. Luego el pequeño establecimiento se fue un
poco más abajo, en la esquina de la iglesia de San Francisco. Y allí
adquiríamos el habitual periódico mientras nuestra mujer entraba en el templo a
rezarle a San Judas, santo con gran devoción en Jerez.
Hoy ya se han
parado todos los relojes en Jerez. Jesús Delgado se ha jubilado y ya nos hemos
quedado sin hora. Cuando todos los días íbamos a comprarle el periódico y le dábamos los buenos días, él sabía que
nunca acertábamos. “Bueno ya son tardes, las doce y cinco” Y nunca fallaba. Así
durante 38 años, alternando unos días con él y otros con Mario, con su casita
quiosco junto al Teatro Villamarta.
El centro de
Jerez se está quedando sin los habituales establecimientos de periódicos y
sobre todo a quiosqueros como Jesús se la va a echar mucho de menos. Era
curiosa la habilidad con que te devolvía
las monedas con dos dedos las monedas pequeñas, con los demás te
separaba el “billetito” con tal claridad que no tenías más remedio que
enterarte del correspondiente cambio. Todo un gran profesor de matemáticas, con
buen conocimiento de la variedad de periódicos, de tiques de autobús, pequeñas
chucherías, revistas del corazón, coleccionables de prensa,… Me daba vergüenza
que habiendo sido profesor más de treinta y cinco años aquí en Jerez me tuviera que decir.”¡Oye
que me das de más! Y con sus habilidosos dedos te devolvía, te entregaba el
periódico cuidadosamente doblado y sonreía. Suerte a Jesús Delgado y a Carmen Nieto, se echará de menos a este tipo de quioscos
callejeros que van poco a poco cerrando y son tan representativos en nuestra
ciudad.